viernes, 13 de marzo de 2009

domingo, 8 de marzo de 2009



Segundo Domingo de Cuaresma


Hoy la Iglesia celebra : San Juan de Dios
Lecturas



Evangelio según San Marcos 9,2-10.


Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas. Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor. Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: "Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo". De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos. Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría "resucitar de entre los muertos".


Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER


martes, 3 de marzo de 2009



Via Crucis

Al principio de cada estación repite esta oración:
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos.Que por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Al final de cada estación reza un Padrenuestro.

I ESTACIÓN
Jesús es condenado a muerte.

Gracias Jesús porque aceptaste ser condenado a pesar de que eras inocente. Prometo que ya no me molestaré cuando alguien piense o hable mal de mí.

II ESTACIÓN
Jesús es cargado con la cruz.

Gracias Jesús porque cargaste la cruz tan pesada. Yo tampoco me quejaré cuando tenga que hacer algo difícil.

III ESTACIÓN
Jesús cae por primera vez.

Gracias Jesús porque te levantaste. Prometo nunca desanimarme ante las dificultades y confiar en ti.

IV ESTACIÓN
Jesús se encuentra a su madre.

Gracias Virgen María por aceptar la voluntad de Dios. Enséñame a mí también a ser obediente a lo que Dios me pida.

V ESTACIÓN
El cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz.

Jesús yo también te quiero ayudar y compartir algunos de tus sufrimientos para demostrarte que te amo muchísimo.

VI ESTACIÓN
La Verónica limpia el rostro de Jesús.

Jesús, así como la Verónica, yo también seré valiente y no tendré miedo de demostrar que soy tu amigo.

VII ESTACIÓN
Jesús cae por segunda vez.

Gracias Jesús porque no te rendiste en ningún momento. Yo tampoco me rendiré a la hora de demostrarte mi amistad.


VIII ESTACIÓN
Jesús consuela a las santas mujeres.

En medio de tanto dolor, te olvidaste de ti mismo para consolar a otros. Yo seguiré tu ejemplo de generosidad.

IX ESTACIÓN
Jesús cae por tecera vez.

Tu ejemplo me anima a seguir adelante. Aunque caiga en la tentación, me levantaré por amor a ti.

X ESTACIÓN
Jesús es despojado de sus vestiduras.

Tú, que eres Rey, te quedas sin nada para demostrarme que me amas. Yo también te entrego todo lo que tengo.

XI ESTACIÓN
Jesús es clavado en la cruz.

Gracias Jesús por aceptar tan grande dolor. Yo también acepto todo lo que Tú quieras para mí.

XII ESTACIÓN
Jesús muere en la cruz.

Tú diste tu vida para que yo pudiera vivir. ¿Qué voy a entregar yo para agradecerte tu amor?

XIII ESTACIÓN
Jesús es bajado de la cruz.

Virgen María, cuando ves el cuerpo de tu hijo muerto, no te desesperas ni te enojas con Dios. Ayúdame a tener esa fe.

XIV ESTACIÓN
Jesús es sepultado.

Jesús, no estás solo. Jamás estarás solo, pues yo me quedo contigo. Prometo ser tu amigo para siempre y cumplir tu voluntad en todo momento.

miércoles, 25 de febrero de 2009

MIÉRCOLES DE CENIZA

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo
La Cuaresma comienza con el Miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.

Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo.Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.