domingo, 14 de febrero de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
SEMANA DE LA JUVENTUD
"Es necesario cultivar un respeto, pero no un respeto pasivo e indiferente, sino activo, que los lleve a entender que aunque el otro piense diferente, puede ser un aliado", expresó Sor Nuvia Marín, presidenta de la AVEC, en un comunicado hecho público para la jornada.
Por su parte, la seccional Maturín del máximo ente que aglutina los colegios católicos en el país, invita a los ocho centros educativos del estado Monagas, (al oriente venezolano) a celebrar el Día de la Juventud con una Misa el próximo 11 de febrero a las nueve de la mañana en la Catedral Nuestra Señora del Carmen de Maturín.
Las actividades que más resaltan en la planificación de las escuelas y parroquias se se suman al evento están las de tipo lúdico, deportivo y de reflexión grupal en cuanto a comunicación y diferencia de género y cultura.
Para consolidar la temática que se centra en el lema "¡Conversando se entiende la gente!", el subsidio provisto por la AVEC ofrece una liturgia de la reconciliación.
Al acceder a la www.avec.org.ve podrás descargar el material necesario para complementar tus actividades.
domingo, 7 de febrero de 2010
EL EVANGELIO DEL DOMINGO
LecturasLeer el comentario del Evangelio por : San José María Escrivá de Balaguer «Gratis habéis recibido, dad gratis» (Mt 10,8)
Evangelio según San Lucas 5,1-11.
En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: "Navega mar adentro, y echen las redes". Simón le respondió: "Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes". Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: "Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador". El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: "No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres". Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.
